La última lluvia del
invierno
Hoy por la radio, alguien del Servicio Nacional de Estudios Territoriales, anunció el fin del invierno y el principio de los seis meses de verano, con los típicos vientos de octubre y las tardes soleadas y con viento, mi época favorita del año. El día ha sido lindo, en sentido climático y en sentido metafórico. El viento de octubre ha empezado a funcionar, el sol brilló en un cielo de nubes caminantes, y mi nuevo apartamento y yo empezamos a suavizar nuestras diferencias y a estar más a gusto el uno con el otro. Me despertó el habitual frenesí de los pericos del vecindario, un ruido que curiosamente me derrite el corazón. Más tarde, en la mañana, frente a mi terraza una ardilla cortaba brotes de hojas nuevas, para su nido, supongo. En fin, ha sido un día lleno de vida, una vida diferente a los acuáticos días anteriores. Y a la vez, ha sido la señal de que un nuevo período empieza.
Todavía tengo que establecer mis rutinas para sentir al apartamento como mi casa. No sé qué cosas harán que cada quien sienta que su casa es su casa. Pero una de las cosas importantes para mí, es la cocina!!! Poder cocinar a mis anchas, tener mis cacerolas, bártulos, especias, verduras, carnes y pasar un tiempo con el fuego haciendo cositas ricas. Es un rito por empezar en ‘El Mediterráneo’.
Son las 10 de la noche, Black coffee está sonando en mi compu, y mientras termino mi cereal – cena, cae una pequeña llovizna, para recordarme que en los cambios de estaciones las cosas se traslapan mientras se da el paso definitivo.
2 commentaires:
"frente a mi terraza una ardilla cortaba brotes de hojas nuevas, para su nido, supongo". Aquí ver a un animal es todo un evento con la excepción de gatos...aquí medio ven un pájaro y ya le están disparando...qué diferente...Me has transportado a un día medio salarruesco de Octubre...qué envida...
Para sentirme en casa...el sofá, mi colchita y mis libros jejeje. También la cocina (aunque ahorita no tengo cocina todavía buahh).
Entiendo perfectamente lo de sentir el apartamento como casa...yo todavía no siento este apartamento como mío (excepto por la hipoteca y mi firma ahí jaja)...va a requerir muchísimo trabajo y plata arreglarlo como quiero pero bueno.
Hey Wen.
Una hipoteca es una palabra fuerte, algo que todavía no entra a mi vocabulario!!!! Así que felicidades. Lo bueno es que tenés todo el tiempo del mundo para arreglarla.
Enregistrer un commentaire